Espinosa - Base militar

Se construyó en la década de los setenta como un centro de vigilancia aérea en la que llegó a instalarse el radar “EVA12” que posteriormente se trasladaría a la base del Picón del Fraile muy cerca del puerto de Lunada. El cuartel contaba en el bajo con una sala de juegos, las oficinas, los despachos, la cocina y el comedor. En la primera planta se encontraban las literas y las habitaciones de los mandos, en el ático había un bar con mesa de ping pong y una chimenea, una sala de vídeo con sofás de cuero y madera y una biblioteca. Como dato curioso a esa última estancia los militares tenían prohibido entrar con botas militares bajo arresto y sólo podían entrar con zapatillas de deporte o del hogar.

Sólo uno de los cuatro edificios se destinó a cuartel, otro era el edificio de comunicaciones, que contaba con dos antenas parabólicas de grandes dimensiones. El tercer edificio era de intercambiadores, debido a las duras condiciones meteorológicas del invierno se vieron obligados a contar con esta instalación por si se quedaban sin electricidad. Y el cuarto edificio era el garaje, detrás del cual estaban las perreras. Había ocho perros pero cuatro de ellos se encontraban alrededor del recinto mediante un cable muy largo que les permitía caminar alrededor del recinto. Los cuatro edificios estaban comunicados entre si por túneles que se utilizaban sobre todo en invierno donde la temperatura podía llegar a alcanzar los 20 bajo cero e incluso la altura de la nieve alcanzar los 13 metros.